Intel se pone las pilas: Kaby Lake-G con GPU AMD y sus 10 nm

AMD esta estrechando la distancia con su gigantesco y eterno enemigo, y desde las oficinas de Intel han pensado en eso de que “si no puedes con tu enemigo, mejor unete a el”, al menos cuando se trata de hacer procesadores para portátiles. Y es que aunque Intel ha aprovechado al máximo su posición dominante en el mercado (con más de una multa mediante) para no dejar que las excelentes APUs de AMD se hicieran un hueco demasiado grande en el mismo, parece que han decidido dar su brazo a torcer y dejar de invertir en sus propios gráficos integrados de alto nivel (y eso que no lo hicieron nada mal con el i7-5775c y el i5-5675c) para colaborar con AMD y aprovechar su nueva arquitectura gráfica creando lo que se conocerá como Kaby Lake-G. Cierto es que en el mes de febrero ya escuchamos algún que otro rumor sobre una posible colaboración, pero nos costaba creer que Intel se marcara un “Apple -Samsung” y se pusiera a crear SoCs con uno de sus archienemigos; ahora esos rumores parecen cobrar mas fuerza.

Kaby Lake-G: AMD podría ponerle las cosas difíciles a Nvidia.

Los futuros y ahora más creíbles Kaby Lake-G estarían fabricados con una litografía de 14 nm y como se puede deducir, incluirían unos gráficos dedicados Polaris (O Vega, quien sabe) conectados directamente al procesador a través de un canal específico PCI Express X8 3.0 y usando una nueva tecnología de interconexión de matrices denominada Intel EMIB o “Embedded Multi Die Interconnect Bridge”. Pero la cosa no se quedaría aquí, sino que AMD podría quitarse de un plumazo uno de los mayores limitantes de sus GPUs integradas, el cual no es otro que el ancho de banda de la memoria, y para ello la GPU no usaría la memoria RAM DDR4 del sistema, sino que incorporaría su propia memoria HBM2 dentro del encapsulado.

Aunque a priori esto parece genial, nos cuesta creer como una memoria que solo pudimos ver en las gráficas dedicadas Fury (dado su alto precio) pueda dar el salto a los portátiles sin encarecer en demasía el precio de estos futuros Kaby Lake-G. Aunque eso sí, si tenemos en cuenta los márgenes de beneficios que suele manejar Intel, lo cierto es que si hay alguien con potencial para hacer esto, son ellos.

Intel-Kaby Lake-G

Posible diagrama de los futuros Intel-Kaby Lake-G, un diseño heterogéneo con matrices basadas en diferentes nodos de procesamiento.

Por lo que sabemos de los Intel Kaby Lake-G, estos tendrían un tamaño de 58.5 x 31 mm (los actuales Kaby Lake-S tienen unas dimensiones de 37,5 x 37,5 mm y los Kaby Lake-H de 42x28mm), lo que los hace más grandes de lo normal y ceñir su ámbito de uso a soluciones BGA (soldados en placa) creadas para competir, irónicamente, con las propias APUs de AMD en aquellos portátiles que quieran disponer de un buen nivel de potencia gráfica sin tener que recurrir a una solución dedicada que aumente el coste y el consumo del equipo.

Puede que os estéis preguntando el por qué AMD querría hacer eso, pero si nos paramos a pensar que de esta manera AMD podría ponérselo muy difícil a otro de sus mayores rivales, como es Nvidia, lo cierto es que la idea no parece tan descabellada; ya que Nvidia vería como todos aquellos portátiles con soluciones dedicadas de gama baja como la Geforce 920M/940M e incluso las 960/965M podrían perder  todo su atractivo de un día para otro frente a unos SoC más potentes y que mejoran la autonomía del equipo.

En definitiva, que AMD podría hacerse con todo el mercado gráfico portátil de gama baja y media si usa la influencia de Intel para hacer que los partners esta vez sí que monten de forma masiva sus soluciones gráficas.

Otros datos conocidos de los futuros Kaby Lake-G pasarían por un TDP de entre 65 y 100W, que aunque bastante superior a los 45W que manejan los Kaby Lake del mercado portátil (siendo el i7-7920HQ el más potente), sigue siendo bastante bueno si pensamos que nos ahorramos el consumo y la disipación necesaria para montar una GPU dedicada. Habrá que ver si se cumple o no esta noticia, pero de ser así, podríamos ver cambios más que significativos en un mercado como el de los portátiles, el cual ha estado bastante estancado en los últimos tiempos.

Intel también quiere mejorar en procesadores de sobremesa y servidores con un revolucionario nodo de 10nm.

Intel no solo está poniendo todos sus esfuerzos en el mercado móvil, sino que después de varios años donde hemos visto incrementos de IPC muy pobres entre litografías (el Kaby Lake i5- 7600K rendía lo mismo o peor que el Skylake i5-6600K a igualdad de frecuencia, ya que comparten los 14nm), parece que por fin podría estar desarrollando un nuevo y revolucionario nodo de 10 nm capaz de producir incrementos de rendimiento muy superiores a los que nos tiene acostumbrados desde hace ya unos cuantos años.

Ha sido en el “Tech Day” celebrado hace unos días donde los azules han hablado de un nuevo proceso que aunque a 10nm, sería mucho más avanzado que el que viene usando la competencia más directa como Samsung, Qualcomm o TSMC. Para ello, Intel utilizaría un nuevo proceso FinFET de tercera generación con tecnología “Hyper Scaling” capaz de producir transistores mucho más pequeños y con un coste bastante menor (hasta un 30% más baratos).

Según Intel, con este nuevo proceso podrían aumentar hasta 2.7 veces la densidad de transistores dentro de un chip respecto a la actual litografía de 14nm, gracias a un ‘minimum gate pitch’ que bajaría desde los 70nm a los 54nm y un “minimum metal pitch”que también vería reducido su tamaño desde los 52nm a los 36nm. De este modo, Intel conseguiría una densidad de transistores lógicos de 100.8 mega transistores por mm cuadrado, lo que sería alrededor del doble conseguido con los procesos de 10 nm de la competencia.

Términos tecnológicos aparte, y centrándonos en lo que nos importa, este nuevo proceso de 10nm conseguiría un aumento de rendimiento de hasta un 25% con un consumo que podría descender hasta un 45%. Es más, posteriormente veríamos una revisión mejorada de este proceso denominada “10++” que podría aumentar el rendimiento y disminuir el consumo en unos adicionales 15/30 %.

Estamos sin duda ante unas mejoras que suenan tan bien que no dejan de despertarnos cierto escepticismo dados los antecedentes más recientes de la compañía, pero que no dejaremos de seguir de cerca para comprobar si Intel puede despegarse así un poco de una AMD que lo ha hecho realmente bien con Ryzen y a la que por fin le tiene miedo después de muchos de reinar con absoluta tranquilidad en el mercado de los procesadores domésticos. Estaremos atentos.

Fuentes: Benchlife, KitGuru

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