Los Sharkoon Skiller SGH1 son unos auriculares gaming de bajo precio y 253 gramos, con diseño agresivo, almohadillas intercambiables, micrófono flexible desmontable y un cable trenzado con extensor.
Estética gaming a bajo precio
Los Skiller SGH1 de Sharkoon son unos auriculares gaming que ofrecen una buena calidad de sonido a pesar de su precio reducido. Mantienen el diseño agresivo que suele verse en los jugadores de esports y vienen cargados de accesorios para sacarles partido. Responden a la lógica de los modelos económicos: algunos compromisos en los materiales a cambio de un coste ajustado.
Diseño y materiales
El diseño es muy juvenil, con las líneas agresivas características de este tipo de auriculares. Predomina el plástico, aunque con una construcción sólida. Resultan ligeros, de solo 253 g, y, según las valoraciones publicadas, cómodos en sesiones largas. El negro se combina con el azul, un contraste que se repite en el cable trenzado de nylon, y el escudo de la marca figura en blanco sobre la rejilla de cada auricular.
En lugar de la diadema habitual, un doble puente metálico sustenta los auriculares con gran flexibilidad, apoyado en una cinta elástica con acabado de piel sintética y varias almohadillas para la cabeza. El diseño es totalmente adaptable, no hay ningún ajuste manual como el que se ve en los Sharkoon B1. Según las valoraciones publicadas, la colocación es buena y se adapta bien a las orejas. No giran ni se pueden plegar, algo comprensible por el precio.
Almohadillas intercambiables
Sharkoon usa piel sintética y una tela suave que protege los drivers de neodimio. Las almohadillas son cómodas y aíslan del sonido exterior, pero también generan más calor. Por eso el SGH1 permite cambiarlas por otras de tela, de modo que se elija según el uso o el ambiente. El anclaje por pestañas de plástico no parece lo más robusto, un punto a vigilar con el tiempo.
Micrófono y cable
Entre los accesorios figura un micrófono flexible que se conecta al auricular. Solo se coloca cuando es necesario, lo que permite usar los cascos para escuchar música en el metro sin llevar un micrófono colgando. En partidas online resulta claro, con la suficiente nitidez para que el equipo escuche las órdenes.
El cable no tiene conectividad Bluetooth y está formado por dos tramos. El primero, desde el auricular, mide 1,10 m y lleva un conector jack de 3,5 mm TRRS. El segundo es un prolongador de 2,5 m con un control de volumen y silencio del micrófono, y con dos conectores de 3,5 mm bañados en oro para conectar al PC audio y micrófono por separado.
Ficha técnica
- Diseño: 253 gramos, negro y azul.
- Auriculares: circunmaural, altavoz de 40 mm, 20 Hz a 20 kHz, impedancia de 32 ohmios, potencia máxima de 100 mW y sensibilidad de 98 dB (± 3 dB).
- Conexión: jack de 3,5 mm TRRS.
- Micrófono: omnidireccional, flexible y desmontable, con sensibilidad de -58 dB (± 3 dB).
- Compatibilidad: PC, PS4, Xbox One y dispositivos móviles.
Versatilidad entre plataformas
La compatibilidad con varias plataformas es uno de los argumentos del modelo. El cable en dos tramos permite separar audio y micrófono en un ordenador, y acortarlo a un solo conector cuando se usa con una consola o un móvil. Es una solución práctica para quien tiene más de un dispositivo y no quiere comprar un segundo par de cascos.
Un detalle a considerar es el tipo de conector: el TRRS reúne audio y micrófono en una sola clavija, pero no todos los equipos lo interpretan igual. Antes de comprar, merece la pena revisar qué tomas ofrece el dispositivo principal, para evitar adaptadores innecesarios que añadan puntos débiles al cableado. En un móvil, además, hay que confirmar que el control de volumen del cable responde con normalidad antes de darlo por válido.
Qué mirar en unos cascos económicos
Con un presupuesto limitado conviene fijarse en lo que más afecta al uso: la comodidad tras una hora de juego, la facilidad para sustituir piezas que se desgastan, como las almohadillas, y la calidad del cable, que suele ser el punto más frágil. Un cable trenzado con prolongador, como el de este modelo, da flexibilidad para colocar el equipo lejos del escritorio y reduce las tensiones sobre el conector.
Se pueden comparar con los Sharkoon B1, de la misma marca y diseño más sobrio, con los Razer Kraken Pro V2 o con los JBL Quantum 100. Si el uso previsto incluye largas jornadas, merece la pena probar ambos tipos de almohadilla y quedarse con la que menos caliente. La web de la marca es Sharkoon.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden cambiar las almohadillas?
Sí. Se pueden sustituir por otras de tela para reducir el calor, aunque el anclaje mediante pestañas de plástico no parece el más sólido.
¿Tienen conexión Bluetooth?
No. Funcionan únicamente por cable, con un jack de 3,5 mm TRRS.
¿Cómo es el cable?
Tiene un tramo de 1,10 m desde el auricular y un prolongador de 2,5 m con control de volumen, silencio del micrófono y dos conectores de 3,5 mm bañados en oro.
¿Con qué equipos son compatibles?
Con PC, PS4, Xbox One y dispositivos móviles.